Con un estilo pulido que encuentra siempre la belleza, y una imaginación que no deja de interrogar a la experiencia, Adrián Benelli escribe sus cuentos con tanta pasión como eficacia. Y al lector -agradecido lector- le queda la tarea de involucrarse en las historias, acompañarlo entusiasmado.
Las decentes arideces de una ciudad provinciana esconden sótanos en los que ayer nomás oficiaba la picana. En otras calles la nostalgia se ofrece como prueba de que las arenas que la vida se llevó conservan una magia poderosa. El pasmo ante la megalópolis estalla en colores, olores y sabores, en la fascinación con que el recién llegado a México contempla la luciente anaconda que en cualquier momento puede devorarlo. El rey prescinde de su nombre y la tragedia se pasea por la casa. Estupidez y crueldad contra los animales recuerdan las páginas de "El matadero", recrean cualquier corrida de toros. Quien crea que en la llanura no hay fronteras, puede topar con la que separa lo que se piensa de lo que pasa...
Apasionantes historias en un libro inteligente, escrito con tripas que sienten, sentidos alerta para descubrir los secretos del entorno y voraz necesidad de entender algo del mundo y de la vida.
Ni Adrián Benelli ni El género los van a defraudar. Palabra de lector.
Rolo Diez
Contratapa
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"El género", cuentos, de Adrián C. Benelli, edición del Fondo Editorial Municipal del trabajo premiado del concurso respectivo del año 2009, género cuento.
Es un libro de casi cien páginas o, dicho de otro modo, casi cien oportunidades de apreciar una literatura que transcurre fluidamente con frescura y madurez y pasea por el ámbito de sensaciones y sentimientos humanos, con un equilibrio poco frecuente y notable capacidad para sugerir.
Está compuesto por seis relatos: "Los fantasmas", "Rey", "1.Pascuas de resurrección", "2.Vacuno (1995)", "3.Tratado sobre la belleza" y "El género", siendo este, que da nombre al libro, el que ocupa casi la mitad del contenido de la obra.
Benelli maneja con precisión los tiempos y la forma de presentar la oración. Esta, larga y con detalles precisos lleva la carga de los hechos al mismo tiempo que incorpora lo conceptual junto al meticuloso detalle de circunstancias cotidianas.
Pensamientos, reflexiones, definiciones personales y figuras con alto valor poético ("el patio es un denso silencio de pájaros", "no existe lo que nunca nadie nombra") configuran un ámbito exclusivo, interior, casi siempre rematado en un final no previsto.
Parecería que para Benelli el hombre es una víctima de las circunstancias, creadas o no por el mismo, pero en todo caso inexorables. Los relatos tienen tensos momentos, bellamente presentados que nos llevan por vericuetos de historias cuyo drama o tragedia sólo se revelan, y en forma sugerida, en las últimas líneas, dejando en el lector el deseo de leer otros, nuevos, textos del autor.
Es un libro de casi cien páginas o, dicho de otro modo, casi cien oportunidades de apreciar una literatura que transcurre fluidamente con frescura y madurez y pasea por el ámbito de sensaciones y sentimientos humanos, con un equilibrio poco frecuente y notable capacidad para sugerir.
Está compuesto por seis relatos: "Los fantasmas", "Rey", "1.Pascuas de resurrección", "2.Vacuno (1995)", "3.Tratado sobre la belleza" y "El género", siendo este, que da nombre al libro, el que ocupa casi la mitad del contenido de la obra.
Benelli maneja con precisión los tiempos y la forma de presentar la oración. Esta, larga y con detalles precisos lleva la carga de los hechos al mismo tiempo que incorpora lo conceptual junto al meticuloso detalle de circunstancias cotidianas.
Pensamientos, reflexiones, definiciones personales y figuras con alto valor poético ("el patio es un denso silencio de pájaros", "no existe lo que nunca nadie nombra") configuran un ámbito exclusivo, interior, casi siempre rematado en un final no previsto.
Parecería que para Benelli el hombre es una víctima de las circunstancias, creadas o no por el mismo, pero en todo caso inexorables. Los relatos tienen tensos momentos, bellamente presentados que nos llevan por vericuetos de historias cuyo drama o tragedia sólo se revelan, y en forma sugerida, en las últimas líneas, dejando en el lector el deseo de leer otros, nuevos, textos del autor.
Hugo Borgna
La opinión, martes, 9 de noviembre de 2010.
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